La vida de un colegio viene marcada, fundamentalmente, por los resultados obtenidos por los alumnos que lo van a abandonar al terminar sus estudios en él. En clara contradicción con el término vida, el fin de la escolarización suele marcar el futuro de una Institución, ya que supone el resultado final de quince años de trabajo con ellos, en colaboración con los padres, y un ejemplo para todas las promociones que vienen detrás. Su amor o desamor por la Institución, la cantidad de estudio desarrollada y hasta su forma de vestir influyen claramente en el resto del alumnado. La dirección del centro es llevada a cabo por D. Joaquín Egea López.